En homenaje a

Fanor


Gracias a

Lilly

Cuando era niña en Bretaña, ¡conocí a un perro que podía hablar!

Era un gran labrador beige llamado Fanor.

Sus dueños, unos jubilados muy modestos, vivían en una gran habitación individual al borde del campo y eran muy felices.

Su habitación individual estaba reluciente, ordenada e inundada de luz solar.

Eran muy entendidos, conocedores de la naturaleza y de todas las plantas que crecían allí.

Me encantó comer las setas rosas del prado que acabábamos de recoger.

Su perro Fanor les seguía a todas partes como un niño muy atento y ¡lo entendía todo!

Cuando, al final de la comida, su amo compartió con él un trozo de queso y le preguntó: « ¿Quieres más? »

Fanor ladeó la cabeza y dijo muy claramente: «Venga... vamos... ¡¡!! » Y así hablaba este perro !

Oh, cómo me gustaba aquella casita bajo los avellanos donde bebíamos la «frênette» preparada por mis amigos.

No hay comentarios

Akeeba Engage - Commentaires récents

No comments

Nobody has submitted a comment yet.

© 2026 Groupe Milouchouchou ASBL. Tous droits réservés. En savoir plus

Protected by Copyright01
We use cookies

Usamos cookies en nuestro sitio web. Algunas de ellas son esenciales para el funcionamiento del sitio, mientras que otras nos ayudan a mejorar el sitio web y también la experiencia del usuario (cookies de rastreo). Puedes decidir por ti mismo si quieres permitir el uso de las cookies. Ten en cuenta que si las rechazas, puede que no puedas usar todas las funcionalidades del sitio web.