Labrador Retriever

FCI Standard Nº 122

Origen
Canadá
Traducción
BSra. Brígida Nestler
Supervisión Técnica : Sr. Miguel Ángel Martínez
Última revisión : Sr. Jorge Nallem
Idioma oficial : EN
Grupo
Grupo 8 Perros cobradores de caza, Perros levantadores de caza, Perros de agua
Sección
Sección 1 Perros cobradores de caza
Prueba de trabajo
Con prueba de trabajo
Reconocimiento a título definitivo por la FCI
viernes 24 diciembre 1954
Publicación del estándar oficial válido
jueves 16 junio 2022
Última actualización
viernes 03 marzo 2023
En français, cette race se dit
Retriever du Labrador
In English, this breed is said
Labrador Retriever
Auf Deutsch, heißt diese Rasse
Labrador Retriever
In het Nederlands, wordt dit ras gezegd
Labrador Retriever

Utilizacion

Perro cobrador de caza.

Breve resumen historico

Popularmente se cree que el Labrador Retriever es originario de la costa de New foundland dónde se ha visto a pescadores utilizar a perros de apariencia similar para el recupero de peces. Un excelente perro de agua, su pelaje resistente al agua y su cola característica, parecida a la deuna nutria por su forma, enfatizan estos rasgos.
El Labrador no es una raza muy antigua. El Club de la raza se formó en 1916 y el Yellow Labrador Club fue fundado en 1925. Fue en pruebas de campo donde el Labrador encontró su temprana fama, siendo introducido originalmente a estas orillas a fines del 1800 por Col Peter Hawker y el Conde de Malmesbury. Fue un perro llamado Malmesbury Tramp, descrito por Lorna, Condesa de Howe como uno de las “raíces” del moderno Labrador.

Aspecto general

Perro de constitución fuerte, región renal corta y muy activo; (que excluye excesivo peso y sustancia corporal) tiene un cráneo amplio, pecho y costillas amplias y profundas; la región renal y los miembros posterior es son anchos y fuertes.

Temperamento / comportamiento

Perro que tiene buen temperamento y es muy ágil. Posee un excelente olfato y cobra con delicadez; es muy aficionado al agua.
Es un animal adaptable y devoto compañero. Inteligente, vivaz y dócil, con fuerte voluntad para complacer. De carácter afable, sin ninguna señal de agresividad o timidez impropias.

Cabeza

Region craneal

Cráneo
Amplio, nítido, sin presentar pómulos carnosos. 
Depresión naso-frontal (stop)
Definido.

Facial region

Trufa
Amplia, con fosas nasales bien desarrolladas.
Hocico
Poderoso, pero no afilado.
Mandíbulas / Dientes
Maxilares de una largura mediana; maxilares y dientes fuertes con una perfecta, regular y completa mordida en tijera, es decir que la cara interna de los incisivos superiores esté en contacto estrecho con la cara externa de los incisivos inferiores, y bien colocados en los maxilares.
Ojos
De tamaño mediano que expresen inteligencia y buen temperamento; de color castaño o avellana.
Orejas
Orejas ni largas ni gruesas; deben colgar pegadas a la cabeza y tener una inserción bien hacia atrás.

Cuello

Nítido, robusto, poderoso, puesto sobre hombros bien colocados.

Cuerpo

Línea superior
Nivelada.
Lomo
Amplio, corto y fuerte.
Pecho
De buena amplitud y profundidad; las costillas bien arqueadas y abarriladas. Este efecto no se produce con un peso excesivo.

Cola

La cola, una característica distintiva de la raza, es muy gruesa en la base y se adelgaza gradualmente hacia la punta; de tamaño mediano y sin flecos, pero debe estar bien cubierta completamente de pelo corto, grueso y denso, que leda la apariencia « redonda » descrita como cola de « Nutria ». Puede ser llevada alegremente, pero no enroscada sobre el dorso.

Extremidades

Miembros anteriores

Generalidad
Miembros anteriores rectos desde el codo al piso, vistos tanto de frente como de lado. Los miembros están bien debajo del cuerpo.
Hombro
Largas y bien inclinadas hacia atrás.
Brazo
Aproximadamente del mismo largo que las escápulas.
Antebrazo
Los miembros anteriores presentan buen hueso y son derechos.
Pies delanteros
Redondos, compactos, con dedos bien arqueados y almohadillas bien desarrolladas.

Miembros posteriores

Generalidad
Bien desarrollados, grupa no inclinada hacia la raíz de la cola.
Rodilla
Bien angulada.
Metatarso
Corvejones bien descendidos. Los corvejones de vaca son altamente indeseables.
Pies traseros
Redondos, compactos, con dedos bien arqueados y almohadillas bien desarrolladas.

Movimiento

Movimiento desenvuelto y que cubra suficiente terreno; las extremidades anteriores y posteriores se desplazan en planos paralelos al eje del cuerpo.

Manto

Pelo
El pelo es una característica distintiva de la raza; y debe ser corto y denso sin ondulaciones o flecos; al tacto debe dar la sensación de ser bastante duro. Tiene una capa de subpelo resistente al agua.
Color
Totalmente negro, amarillo o hígado/chocolate. El color amarillo varía desde el crema claro al rojo del zorro. En hígado/chocolate el rango va desde los claros a los oscuros. Se permite una pequeña mancha blanca en el pecho y en la parte posterior de los metacarpos.

Tamaño y peso

Altura a la cruz
Altura ideal a la cruz: Machos: 56-57 cm. Hembras: 54-56 cm.

Faltas

• Cualquier desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta, y la gravedad de ésta se considera al grado de desviación al estándar y de sus consecuencias sobre la salud y el bienestar del perro y de la capacidad del perro para realizar su tarea tradicional.
• Las faltas que se enumeran deben estar en grado a su gravedad.

Faltas descalificantes:

 Agresividad o extrema timidez.
 Cualquier otro color o combinación de colores.

NB :

• Cualquier perro mostrando claras señales de anormalidades físicas o de comportamiento debe ser descalificado.
• Las faltas antes mencionadas más pronunciadas o más marcadas son eliminatorias.
• Los machos deben tener dos testículos de apariencia normal completamente descendidos en el escroto.
• Sólo los perros funcionalmente y clínicamente saludables, con la conformación típica de la raza, deberán usarse para la crianza.

Bibliografía

http://www.fci.be/

 

Adiciones realizadas por los visitantes

Originally one of the smaller variants of the old St.John's Water Dog, developed in the region off the Greenland coast and Newfoundland in Canada, the Labrador Dog was, alongside its larger cousin, the Newfie, used to help the fishermen by swimming out in the frozen waters and collecting their fishnets, as well as to pull smaller boats and retrieve fish that fell out of the net. The original incarnation of the Labrador wasn't as popular as the Newfoundland or other large St.John's dogs and this variety, known as the Lesser St.John's Dog or Small Water Dog at the time, was rapidly declining in numbers in the late 1700's. The modern Labrador Retriever breed was created in the early 19th century, when a number of surviving specimens was introduced to the Pole harbor in Dorset, onboard the trade ships delivering salted codfish and other merchandise from Canada. In England, hunters crossed these rugged water-loving dogs with a variety of common working and hunting breeds, resulting in an attractive, resilient and obedient stock of reliable gundogs that served as the foundation for the development of the famous breed we know today as the Labrador Retriever. It is uncertain which exact breeds were used in the Labrador's creation, but smaller specimens of the early British stock of Newfoundlands and old English Water Spaniels, as well as the Ca de Bestiar, Laboreiro Cattledog and even some variety of local bulldogges had been suggested. Whatever its true ancestry may be, the Labrador retriever was universally hailed as one of the most intelligent, friendly and obedient breeds ever created.
An excellent retriever, the Labrador also became an immensely popular family companion and Show Dog in Britain in the first decade of the 20th century, after receiving official recognition by the English Kennel Club in 1903. It wasn't very long before the breed conquered the United States and was recognized by the AKC in 1917. The Labrador retriever has enjoyed great worldwide popularity throughout the 20th century and has remained the favourite breed of American families to this day. This is an agile and resilient breed, posessing impressive working abilities, which, when coupled with its willingness to please and trainability rarely matched in the canine world, make the Labrador an ideal choice for a service dog, a role that the breed has been fulfilling for many years when employed by the Police or the Military as a drug and explosive detecion dog.
When bred properly, the Labrador Retriever is one of the most rewarding family pets and working dogs in the world, but the breed's popularity has resulted in a decline in quality, due to overbreeding and the appearance of bloodlines of questionable origin, especially in America. Uncharacteristic specimens are commonly encountered, slowly destroying the breed's well-deserved good reputation. Various health problems and unstable temperaments have been plaguing the Labrador for quite some time now, but there are still dedicated and serious breeders to be found, doing their best to preserve the true nature and proper type of this wonderful breed. A true Labrador is a rugged and solid dog of the light mastiff type, known for its massive, but muscular and athletic body, with a wide chest and sturdy legs. The muzzle and jaws are powerful and the proper head type is elegantly broad, known as the "Blockhead". However, there are too many untypical specimens with narrow heads and lightly built bodies, as well as being too tall and having shorter coats than preferred. In recent years, there has also been a growing number of aggressive examples reported, which many believe is a sure sign of unpure bloodlines.
When raised properly, the Labrador Retriever is an affectionate and playful urban pet, tolerant of other dogs and an obedient and even-tempered companion. The coat is moderately short, flat and very dense. Originally accepted only in solid black, the Labrador eventually became allowed in yellow and brown colourings during the WW1 years. Still the most popular one, the black variety should be uniformly black in colour, although a small white patch on the chest is acceptable. Yellow dogs can range from very light cream to almost red shades, while the brown type varies from liver to chocolate solids. The ideal height is around 23 inches, but taller examples exist.

Historia detallada

Labrador es la primera raza que, aunque no es un guardián y defensa, reclama la universalidad. De hecho, generalmente no es necesario que un perro brille en áreas utilitarias para hacer una gran compañía, y que una raza tenga un "servicio" famoso en una especialidad que no abra automáticamente las puertas. de éxito Pero, para un perro que se convirtió en el más famoso de los Retrievers, el hecho de ser utilizado tanto en la lucha contra las drogas y el antiterrorismo y como una guía para los ciegos no deja de sonar duradero en su reputación. Una raza que muestra cualidades tan grandes en tareas tan variadas solo puede ser excelente en roles más ordinarios.

Por lo tanto, el Labrador se mueve en una dirección paralela a la del Pastor Alemán, en un estilo, con una personalidad y recursos bastante diferentes. Y, como el Pastor Alemán, nació a fines del siglo XIX, para encontrar el éxito después de la guerra de 1914-1918.

En cuanto a los orígenes de Labrador, siguen envueltos en espesas brumas: las que rodean la isla de Terranova. No hay duda de que Labrador ha tenido una pasantía larga y rentable en esta tierra inhóspita. Fue allí donde pudo dotarlo de una resistencia extraordinaria, un gusto pronunciado por el elemento líquido, un sentido de investigación y una buena relación para complacer a su maestro. Pero es poco probable que sea nativa, porque Terranova estuvo habitada solo a partir del siglo XVII, y fue probablemente en ese momento que varios tipos de perros estaban allí introducido. Por ejemplo, los colonos británicos, que necesitaban perros de carga y trineos, importaban especímenes muy fuertes del Viejo Continente, que formaban la base de la raza Terranova, obviamente relacionada con jorobas de montaña.

Además, los pescadores de Terranova, para capturar peces que escapan de las redes o líneas de aterrizaje, fueron ayudados por perros más pequeños que estaban muy adaptados al agua. Para obtener estos perros, no pudieron acceder a lo que la población canina europea ofrecía a especialistas acuáticos (como el Barbet, el Perro de Agua Portugués o los Spaniels de Agua) ya que ninguno de ellos se ve, de cerca y lejos en Labrador. Si no vinieron del este, estos perros lógicamente han llegado del oeste: la costa estadounidense está, después de todo, a un paso de Newfoundland.

En base a los aspectos comunes entre la raza Newfoundland y los Retrievers (Bahía de Chesapeake, Golden, Flat Coated, Curly Coated y Labrador, por supuesto), podemos pintar el retrato plausible del antepasado Labrador: un perro de de tamaño mediano pero muy robusto, con una cabeza ancha con orejas caídas pero no muy grandes, cubierto con una pelisse más notable por su densidad e impermeabilidad que por su longitud. Desafortunadamente, esta suposición no está respaldada por ninguna evidencia histórica. Ningún explorador o colono un tanto curioso, si no sabe leer y escribir, ha dejado un registro escrito de este tipo de perro, nativo de las costas de América del Norte.

Este elemento de misterio, sin embargo, no permite dar mayor crédito a otras suposiciones sobre el origen de Labrador. Por ejemplo, se han mencionado perros escandinavos, confiando en el hecho de que los vikingos fueron los primeros en descubrir estas regiones. Pero podemos pensar que sus perros no han dejado más rastros que sus instalaciones. También sabemos que los pescadores vascos, desde el siglo XVI, mucho antes de la instalación de los británicos fueron a Terranova. Desde allí imaginar que estos vascos han dejado perros o Barbets en los Pirineos, parece bastante quimérico. En cuanto a la tercera suposición, según la cual el Labrador vendría del cruce entre un perro y una nutria, no es más ni menos de la más pura fantasía.

Sin embargo, el Labrador es probablemente de perros estadounidenses, ya que su nombre también invita a pensar, e incluso permite, a diferencia de lo que sucede con muchas razas caninas. Estos perros ayudaron a las tribus indias a pescar en las aguas a pescado pero diabólicamente frías de las costas del área que dio su nombre a nuestro perro perdiguero. Los pescadores occidentales pueden haber comprendido rápidamente el valor de traer acompañantes tan groseros y entusiastas, aunque aparentemente no se veían bien. La modestia de todos estos actores, indios, pescadores y perros, es indudablemente la causa de que ninguna relación escrita de su historia nos haya llegado.

Sin embargo, Labrador casi desapareció. Además, si aterrizó en el Viejo Continente, si existe hoy, es gracias a una paradoja, ya que se debe a las medidas adoptadas por la administración de Terranova para limitar, por lo que drástico, la cantidad de perros en la isla. A finales del siglo XVIII, la presencia de perros, tanto grandes para el rasgo como más pequeños para la pesca, ya no era esencial. Las carreteras cruzaban la isla, la pesca se volvió casi industrial. En 1780, el gobernador Edwards decidió limitar el número de perros a uno por hogar, y en 1815, al no considerarse la medida suficiente incentivo, la Corte de asignaciones redobló la severidad: cualquier perro sin bozal debía ser sacrificado. ¿Cuál fue el problema con los perros? No sabemos exactamente. ¿De verdad eran demasiados? ¿Habrían obstaculizado la cría de ovejas? Aún así, el mensaje fue bien entendido y los Newfoundlanders se deshicieron de la mayoría de sus perros.

Muchos cruzaron el Atlántico y se encontraron en los muelles de Poole, el principal puerto de origen de los pescadores británicos de bacalao, para encontrar un nuevo maestro. Los más grandes, espectaculares con su hermoso y largo pelaje, llamaron la atención, y se les atribuyó, además de la fuerza, gran capacidad de perros de agua, habilidades a veces un poco usurpadas, porque confundimos a los perros grandes del adentro, con esos, más pequeño, orilla. En principio, estos se llamaban "St. John's Newfoundland", pero podemos suponer que todos tenían interés en mantener la confusión: cuando el perro era un poco pequeño, tenía el sabor del agua, mientras que, muy alto pero no inclinado a bucear, era, sin embargo, muy guapo. También se puede pensar que hubo en la isla muchas mezclas entre estos tipos de perros, lo que no facilitó una distinción clara.

¿Estaba el auténtico Terranova de San Juan condenado a desaparecer, o al menos a derretirse entre el rescate o los llamados perros? Afortunadamente, no era nada, porque interesaban a los cazadores, que no necesitaban perros enormes, que no se apegaban a la belleza de sus auxiliares, sino que querían un buscador de juegos, capaces de ir busca la habitación en agua helada y profunda. Por lo tanto, son los cazadores quienes, al adoptar a este perro con un ritmo común, con la única visión de sus cualidades utilitarias, lo salvaron de la desaparición.

Pero estos cazadores no eran cualquiera; no deben confundirse con aquellos que, modestamente, están satisfechos con un compañero versátil, evolucionando "bajo control". Eran propietarios que tenían a su disposición vastas áreas privadas, muy rico en juegos y las armas más sofisticadas del momento. Entendemos que han sido muy exigentes con el desempeño de sus auxiliares. Sus sabuesos se volvieron muy especializados, dotados de un instinto cada vez más fino y con tales habilidades atléticas excepcionales; no mantuvieron sus narices pegadas al suelo, ya no adoptaron el pequeño trote que va de la mano, sino que galoparon, sus narices en busca de la emanación superior, más sutiles y más fugaces. Estos especialistas eminentes se nombran Punteros y Setters.

Obviamente, no deberían pedirles que detengan su búsqueda tan rápido como elegante para reportar el juego, porque molestaba su naturaleza y su entrenamiento: este trabajo requiere examinar cuidadosamente cada matorral, seguir pacientemente al pájaro. heridos que huyeron, o cruzar el río para traer de vuelta al que cayó al otro lado de la orilla. Y luego, ¿cómo poder detenerse, hundirse y observar precisamente el punto de caída del juego? Y si el perro se reinicia, puede llevar mucho tiempo.

Y hay otro estilo de caza, para aquellos que están particularmente interesados ​​en sus cualidades de gatillo fino: el maltratado. A pesar de la gran cantidad de personal, a menudo ocurre que la tabla no coincide con la cantidad de piezas caídas. En cada caso, carece de un personaje, un perro que completa el trabajo de los perros, o que reemplaza a los hombres que golpean el arbusto.

Los grandes cazadores británicos llegaron a la conclusión de que algunos perros de Terranova tenían provisiones notables, porque, además de una increíble resistencia a la fatiga y al mal tiempo, mostraban gran placer en informar a sus maestros sobre lo que estaban haciendo. arrojándolos o apuntándolos, incluso en agua fría y profunda, donde el riesgo de perder el juego es mayor.

Es cierto que estos recién llegados no eran perros de caza en sentido estricto, probablemente carecían de un poco de nariz. También fueron muy diversos en apariencia. Para remediar estos inconvenientes, había dos soluciones: o cruzamos estos perros con razas de caza, dándoles al mismo tiempo más estilo, mayores cualidades de caza, una apariencia más hermosa; fue la manera más rápida; o si no, decidimos seleccionar, pacientemente, mejorar, eliminar, lo que prometía ser más largo. Según el primer método, Flat Coated, Curly Coated, Golden, que es normal, fueron indudablemente los primeros Retrievers que aparecieron. El otro camino llevaría a Labrador.

Los enfrentamientos entre las diversas razas de perros perdigueros a menudo daban razones para la segunda solución, pero se necesitaron setenta años para alcanzar la afirmación de esta supremacía. Este fue el período comprendido entre 1820-1830, cuando Lord Malmesbury, Lord Scott y otros nobles de Gran Bretaña comenzaron a elegir a sus primeros Labradores de los perros recién llegados de Terranova, y fin del siglo pasado, cuando la raza comenzó a ganar en pruebas de campo. Si notamos que el progreso de Labrador estaba relacionado con el de los Pointers y Setters, que era necesario clasificar a todos los perros de Terranova, de apariencia y calidad muy variables, todo este tiempo, finalmente, fue muy necesario para que un modesto perro de pescador se convierta en un brillante perro de caza.

Cualquiera advertido solo puede sorprenderse al saber que Labrador es un "padre valiente y tranquilo", prototipo de compañero de perro que se adapta a todos los ambientes, incluidos los más urbanizados. Es como pretender simplemente borrar las décadas de selección de pacientes que realmente crearon la raza. No se puede negar, sin embargo, que la distancia entre el perro de Terranova y el perro perdiguero es menor que la distancia que separa al perro perdiguero del holgazán urbano a quien a veces desearía ver convertirse y permanecer.

Oficialmente reconocida por el Kennel Club en 1903, la raza vivirá su plena madurez durante el período de entreguerras: Labrador triunfa tanto en competencias de trabajo como en shows, llegando a los más altos pasos podios (especialmente en Cruft). Él es en este momento el símbolo de la alta sociedad británica, entusiasta de la caza: Lord Knutsford, la condesa Howe, que han contribuido más al desarrollo de Labrador, no sonreirían incrédulos si hoy estuvieran afirmó que su raza favorita se ha convertido en una de las más populares en el mundo, creada por y para un cazador de élite.

Esto es lo que sucedió, especialmente en el mundo anglosajón, desde los Estados Unidos hasta Gran Bretaña pasando por Australia, donde Labrador ha estado durante muchos años en los primeros lugares de la caja. -oficina canina Sin duda, un futuro tan brillante está reservado para este perro en Francia, donde los primeros temas se asentaron en 1896. A partir de 1930, sus números adquirieron un valor más significativo, gracias a la familia Rothschild, y, desde el comienzo de los años ochenta, han aumentado notablemente.

Labrador debe algo de su éxito al hecho de que aparece como un perro elegante, e incluso elegante, sin miedo a las palabras, y como un perro simple, valiente en temperamento y elegancia sobria. Si hubiera publicado una apuesta más vistosa, su moda habría sido menor; y el resultado hubiera sido el mismo si solo hubiera sido el compañero de personas modestas. Por supuesto, su popularidad no es solo el resultado de este contraste, también se debe a cualidades eminentes y muy valiosas, que se derivan directamente de su uso original.

Un buen perro perdiguero; y Labrador demostró que era uno de los mejores, si no el mejor; debe ser obediente, fácil de entrenar, capaz de comprender rápido y bien, dotado de una gran memoria y, aún más, debe amar obedecer y trabajar para su maestro (y no para sí mismo). De hecho, Labrador es parte de los perros "tempranos", que no son lentos (alrededor de ocho o diez meses) para saber cómo realizar su tarea de manera efectiva o, como acompañante, para asimilar perfectamente todos los principios básicos de la etiqueta canina. Su primer trabajo es que sigue a su maestro paso a paso, que observa todos sus gestos y sus indicaciones, es decir, que solo ve la persecución a través de sus ojos. otros eminentes auxiliares del cazador sienten un placer más personal en su trabajo, que se corresponde más directamente con su instinto, es decir, la búsqueda del juego.

Sin embargo, Labrador no debería ser solo un valet ansioso. A sus dones de observación (esta capacidad del perro perdiguero para localizar con precisión el punto de caída del juego se llama marca), en su memoria se une la resistencia y el coraje (cuando se trata de sumergirse en agua fría), así como el sentido de la iniciativa. Algunas de estas cualidades lo predispusieron a convertirse en un excelente perro mascota. Su robustez no es hacer un cliente habitual de las prácticas veterinarias, y su pelo denso requiere solo un mínimo de mantenimiento. Él es alto, o mejor dicho, no es pequeño, y especialmente fuerte, activo, obviamente desbordante de energía y atlético. Tolerante, cariñoso, educando sin dificultad, teniendo muchas afinidades con los niños, capaz de adaptarse a muchas situaciones: ¿qué más?

No es realmente un perro guardián, incluso si tiene, como todos sus congéneres, el sentido del territorio. Así, en un pabellón aislado, servirá muy bien como guardián, con su gran voz y su corpulencia, pero sin agresividad exagerada, mientras que, en una casa donde la puerta está constantemente abierta a amigos y visitantes, es su naturaleza sociable que será particularmente apreciada.

Este invitado privilegiado del Elíseo que, durante sesenta años, ha sido conocido como Rothschild, está completamente satisfecho con un entorno de vida más modesto. Un pequeño jardín es suficiente para él, siempre que sus maestros lo asocien con su vida, porque uno puede llevarlo a todas partes: no busca chicane con los otros perros, no arriesga a morder lo desconocido, atraído por su aspecto amistoso , quisiera acariciarlo Y nada le agradará más que largas caminatas en la naturaleza; Cabe señalar a este respecto que no es difícil enseñarle el recordatorio y que no es un fugitivo. Con los niños, estará encantado de gastar, liberar su exceso de energía, desplegar su paciencia y amabilidad, lo que no evitará que los diablitos lo respeten, gracias a su tamaño.

¿Existe la posibilidad de ir a nadar? Eso puede llenarlo de felicidad. Pero debe saber que su gusto innato por el agua no prescinde de un mínimo de precaución: un labradoriano de dos años que nunca ha visto agua y que de repente se ve obligado a crecer está en riesgo. apreciar solo moderadamente la experiencia; Del mismo modo, si corre a lo largo de un río, su primer movimiento puede no ser darse un chapuzón en el agua. Pero una vez que los primeros contactos con el elemento líquido se establecen en condiciones favorables, le encantará bañarse, asombrará a todos por su energía, su resistencia a la fatiga y la indiferencia ante el frío.

Esto es claro, pero no es inútil enfatizarlo fuerte y claro: a pesar de toda la buena voluntad, Labrador, para florecer, no puede estar satisfecho con una vida exclusivamente urbana y sedentaria, ni con una existencia solitaria. Bajo su aparente bonhomía, sus curvas agradables (que de hecho son una protección natural contra el frío), él es un verdadero deportista, nacido para trabajar en equipo con su maestro en plena naturaleza y en cualquier condición. Por lo tanto, debe necesariamente hacer ejercicio (no solo salidas rápidas), la oportunidad de volverse loco en el césped. Pero aún así, él necesita vivir con sus maestros. Tanto como usa sus habilidades atléticas, le gusta complacer a la familia, hacerse útil, incluso si no es necesariamente cazando. En cualquier caso, él no aprecia la soledad o la indiferencia. Entregado a sí mismo la mayor parte del día, este perro sin problemas y la calma no sería delicado y es probable que cometa daños. Nadie es perfecto.

Labrador no nació educado y ponderado. Hace todo lo posible para aceptar los deseos de sus amos, pero no será un modelo de sabiduría si no le mostramos un poco de firmeza, paciencia, si no hacemos el esfuerzo de infundirle la base del entrenamiento del perro. Pasar abruptamente de la indulgencia, de la indiferencia a los ataques de ira, a excesos de severidad, es la mejor manera de lastimarlo. Si Labrador es indudablemente un factor de equilibrio en una familia, es necesario que ponga un poco de ella.

Además de su inteligencia, Labrador ha sido dotado de un estilo excepcional. En varios países, los servicios del ejército, la policía y las aduanas han reconocido el valor de este perro para todas las funciones; y ellos son numerosos; aparte de guardián y defensor. Su robustez, el poco mantenimiento que requiere, su propensión al trabajo, su capacidad de aprender todo se combinan con una nariz fina que le permite detectar todo tipo de objetos y sustancias. Se ha convertido en el perro detector de drogas más utilizado. Se ha descubierto que detecta, en pequeñas cantidades, la presencia de todas las drogas, en los escondites más ingeniosos, incluso cuando se mezcla con sustancias muy olorosas como el ajo o la cebolla. También es un detector de explosivos sin igual, incluso si este trabajo está en perfecta contradicción con su reportero atávico, ya que es importante no apoderarse de la máquina mortal después de marcar su ubicación. . En Gran Bretaña, donde el ejército se ha enfrentado al terrorismo durante muchos años, se han buscado armas: en este caso, es la presencia de grasa lo que le permite detectarlas. Hemos visto a un Labrador encontrar ametralladoras selladas en una pared. Por supuesto, el perro no se detiene en las armas que están en su lugar normal, como una escopeta que cuelga de su perchero.

Una tarea ya implementada en otros países se está probando actualmente en Francia, en la gendarmería: localizar, en un lugar público, a la persona que porta un arma de fuego; gracias a su físico, Labrador no le preocupa al matón, porque él menea la cola cuando siente un revólver. Este perro todavía puede hacer otros servicios valiosos: buscar sobrevivientes en escombros, detectar fugas de gas. Su vocación humanitaria como perro guía para ciegos, donde su ponderación, sus habilidades de iniciativa son una maravilla, sin duda contribuyó en gran medida a su popularidad. También en esta área, Él es el líder.

También se podría citar sus actuaciones en disciplinas más atléticas que utilitarias, como la Obediencia (competencias de obediencia, principalmente en países anglosajones). En cuanto a enfatizar su papel tradicional como recuperador, esto puede no ser necesario. Por supuesto, pocos cazadores son dueños de varios perros (Retriever and Retriever), pero Labrador es, por excelencia, los beats auxiliares, que hacen honor a su dueño por su obediencia y sus cualidades como buscador , un transportador con un diente dulce, lo suficientemente fuerte como para traer sin fatiga una habitación grande, no reacio a cruzar un río. Algunos, finalmente, usan el Labrador de una manera poco ortodoxa, pidiéndole que busque y arrase. Por lo general, lo hace muy bien.

Los elogios no se secan, pero son muy adecuados para este perro capaz de trabajar en las más diversas condiciones, que sin duda representa el tipo de perro de hoy y de mañana, vivaz sin ostentación y sin artificios, en el que el Los problemas de comportamiento no se dejan en segundo plano por consideraciones estéticas. Labrador es la imagen del perro bueno y valiente que, además, sabe cómo ser atento y rápido de entender, el compañero tranquilo pero capaz de desplegar una energía tremenda. Su moda es bien merecida; es de esperar que no comience su capital de simpatía y equilibrio.

En conclusión, solo podemos estar de acuerdo con los aficionados más decididos de Labrador, que se han comprometido a mantener y consolidar su vocación primaria como retrievers mediante la organización de pruebas de campo; en francés, el perro tenía una correa, o en inglés, en libertad; y buscando criadores recompensados ​​con "trabajo". Si esta especialidad permite la selección de un perro con tantas cualidades, ¿por qué debería abandonarse?

No hay comentarios

No comments

Nobody has submitted a comment yet.